Empecé a practicar deportes cuando tenía ocho años. En el tercer grado, yo estaba corriendo por todo el campo, pateando a la pelota y a otros jugadores. Continuó jugando al fútbol por 10 años, hasta mi último año de la escuela secundaria. Jugué en los equipos de la escuela, y también en los equipos de club al nivel primera (premier en inglés). Estaba jugando al fútbol la mayor parte del año, practicando cinco veces cada semana y durante siete meses del año. Jugábamos al fútbol, pero también entrenábamos. Hicimos sentadillas, estocadas, puentes, planchas, flexiones abdominales, y más entrenamientos de peso corporal, además de entrenamientos cardiovasculares. Me gustaba mucho mi tiempo jugando al fútbol, y gané muchos beneficios. ¿Lo que quiero explorar en esta entrada es: cómo podemos traer estos beneficios a las universidades cuando no tenemos tantas oportunidades de jugar deportes allí?
Para mí, jugar un deporte era una manera para mantener la salud físico.
Sin los deportes, yo no había hecho mucho activo; los deportes me
empujan a ejercitar cuando normalmente haría otras cosas como jugando los
videojuegos, leyendo, o simplemente descansando en mi casa. Pero además de los
factores físicos, los deportes también llenaron otras de mis necesidades. Me
ayudan crear conexiones sociales y relajarme también en el mundo loco de la escuela.
Estos beneficios – los físicos y no - se escriben en Project
Play y At Your
Own Risk. Project Play explica más los efectos buenos para la salud físico,
diciendo que actividad física crece y mantiene huecos, músculos, y
articulaciones fuertes. Además de eso, también controla el peso y la presión arterial.
At Your Own Risk define los beneficios para aspectos afuera de las físicas.
Deportistas reciben notas más altas, tienen destrezas sociales más desarrollados,
y mantienen más relaciones saludables. Obviamente los deportes me ayudaron en
la escuela secundaria, de acuerdo a mi experiencia y la literatura académica. ¿Pero
cuantas personas continúan a jugar los deportes en la universidad?
El NCAA
dice que siete porcientos de las deportistas en la escuela secundaria van a
jugar un deporte en la universidad. Eso es un número muy bajo y aterrador. Solo
incluye las deportistas que compiten en deportes NCAA, pero el dato sigue
siendo cierto que hay una disminución muy grande de este número, incluyendo a mí.
Entonces, si los deportes proveen tantas ventajas a los estudiantes en la
escuela secundaria, necesitamos encontrar una sustitución para las personas que
ahora no tienen la oportunidad de jugar los deportes. Esta sustitución es lo de
que voy a hablar en los siguientes blogs.